Estamos rodeados de plantas y animales exóticos, es como vivir en la selva! Un buen sitio para pasar unos días de retiro espiritual, pero sin acomodarse demasiado, aquí nos ponemos todos manos a la obra en un plis, y es que aquí hay muchas cosas que hacer...
Mercedes, la prima de Ruth y su marido Carlos, tienen una granja en un sitio precioso, al lado del mar en la parte norte de la isla. Si ya de por si la isla es preciosa, más nos gusta todavía la estancia. La finca esta entre una plantación de piñas, multitud de plantas tropicales, una colección y criadero de decenas de loros, guacamayos y más aves tropicales, tortugas terrestres del amazonas, ñandus...
Cada vez que vamos de un lado a otro de la finca Carlos nos enseña la multitud de plantas que tiene y que cuidad con todo esmero. A mí me encanta ver como lo tiene todo etiquetado, clasificado y combinado con muy buen gusto. Le encanta la botánica y tiene un vivero con muchas plantas que busca y que consigue de multitud de sitios.


